11 de octubre de 2016

El cuento del pastor

En algún rincón del valle del Guadalquivir



Caía la tarde y el hombre estaba fotografiando un olivo solitario que con su verdor daba una pincelada de color al paisaje. A lo lejos, un rebaño de ovejas estaba paciendo y varios perros, que iban y venían de continuo, lo miraban expectantes. El fotógrafo sabía que no debía acercarse a las ovejas.

Cuando estaba enfrascado con su máquina escuchó unas palabras. Alguien lo estaba saludando. Era el pastor, que tirando de las bridas de una mula, en silencio, había llegado a su lado. Al mirarlo, le llamó la atención el color cobrizo de su piel, tan curtida, y sus ojos, que hartos de contemplar aquellos campos, siempre bañados por una luz deslumbrante, mantenía casi cerrados. Estuvieron charlando un rato y el pastor, cuando supo que el fotógrafo había vivido en cierta ciudad lejana, le dijo que él, de joven, había tenido una novia en aquella ciudad. El fotógrafo pensó que el hombre estaba bromeando, pero cuando le susurró que ese antiguo amor vivía en aquel tiempo en los Pajarillos, que él sabía que era un barrio de aquella ciudad, supo que el hombre no mentía. El pastor tenía tatuado en uno de sus brazos el escudo de la Legión y ello les dio ocasión de hablar de otros tiempos de ardor guerrero en el que los jóvenes eran obligados a servir con las armas. El pastor había estado destinado en África y el fotógrafo, por esos tiempos, había conocido los fríos de las montañas de León. La charla, siempre grata cuando la gente recuerda los tiempos de su juventud, finalizó cuando el pastor, al darse cuenta de que ya estaba anocheciendo, se despidió de un modo algo brusco. Tenía que guardar las ovejas y quería hacerlo antes de que la luz faltase.

Antes, mientras hablaban de mil cosas, el pastor había permitido que el fotógrafo fotografiase a la mula, que con un paraguas sobresaliendo sobre su lomo, pacía sosegada al lado del olivo. “Es que parece que está posando” –le había dicho el fotógrafo. Quizás en otra ocasión, si este encuentro casual se reproduce, se atreva el fotógrafo a pedirle al pastor que deje que le haga algún retrato.





31 comentarios:

  1. Una lástima que no hubiera tiempo para el retrato al pastor, porque esos surcos en las pieles curtidas por el sol dan mucho juego.
    Un abrazo, Ildefonso.

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  2. A very pastoral scene! I love the mule.

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  3. El relato, totalmente descriptivo, reafirma mi primera impresión, lo primero que vino a mi mente al ver la fotografía y que no fue otra cosa que el viejo refrán: «Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija».
    Un abrazo,

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  4. Tanto junto como por separado la foto y el relato son estupendos.
    Un abrazo

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  5. Tremendamente atractivos, tanto el cuento como la imagen.
    Un fuerte abrazo Ildefonso

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  6. Buen relato...una imagen espectacular, ese árbol ya tiene su historia

    Abrazos

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  7. Bonista historia de una fotografía, lo mejor de la cual - quizás - el conversar de dos personas desconocidas entre sí.

    podi-.

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  8. Bello cuento y bella imagen Ildefonso. Poderosa luz que has logrado dejar en su justo punto. Un abrazo

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  9. Bonita historia acompañada de una imagen idílica.

    Besos

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  10. ¡Me encantò! Tanto la foto como la historia detrás de ella

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  11. Una bonita historia y bien ilustrada con una estupenda foto.

    Saludos.

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  12. Apacible historia y apacible encuentro, entre fotógrafo y pastor, que va muy bien acompañado de ese apacible paisaje con esa apacible mula.

    Más saludos, Ildefonso!

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  13. Leisurely nice atmosphere in the picture.
    Wonderful picture!
    Saludos

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  14. Me imagino que no lo pediste por pudor, a mi me cuesta mucho hacer fotos de personas, sin embargo me contaba una amiga que ha estado en la India (en la fundación Vicente Ferrer) que la gente le pedía que le hiciera fotos. Logró retratos excelentes.

    Muy buena foto!!

    Abrazos!!

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  15. Me gusta mucho esta foto con el burro y los perros que perecen libres!
    Un buen día, Ildefonso!

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  16. Fácil de imaginar la escena entre el pastor y el fotógrafo, la narración de los hechos son muy plásticos, así como la mirada lejana de la mula paciendo en compañía de los perros.
    La foto es inmejorable, la escena es muy tranquila, dan ganas de sentarse con el grupo y dormitar un rato.
    Saludos Ildefonso.
    Puri

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  17. Lástima que no se lo pidieras. En Portugal encontré una pastora que sí se dejó hacer fotos, le pedí la dirección para enviárselas y ya lo hice, imagino que le habrán gustado... Y seguramente a tu pastor también le hubieran gustado los retratos que le hubieras hecho.

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  18. Me gustan los olivos, mucho, pienso en todo lo que han visto. Tu fotografía transmite calma.
    Saludos

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  19. Siempre es una experiencia la charla con un pastor, por regla general son gente amante de una buena conversación de puro no hablar salvo con las ovejas. No te recriminare que dejaras pasar la oportunidad de retratarle, a mi me pasa casi siempre, continuamente en equilibrio entre el respeto y la timidez. Buen trabajo amigo.

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  20. Vaya historia y linda foto como siempre...por cierto, yo tuve un perro igualito al que aparece ahí, era ovejero de color negro con cuello blanco, igualitooooooooooooooooooo y se llamaba yogui! =))))

    Un abrazo amigo...te debo la receta! jajajaja ;)

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  21. Que en la vida no existe la casualidad sino la causualidad y ella me ha traído hasta aquí para quedarme... Un saludo y magníficos trabajos :)

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  22. Bonita fotografía e interesante composición.

    Un saludo desde Salamanca.

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  23. Es curioso como ciertas charlas casuales e inesperadas nos dejan una huella nostálgica.
    Un abrazo, mi querido amigo.

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  24. Un relato dulce y natural sobre un encuentro...y la foto es absolutamente preciosa, con unos tonos cristalinos, las palmeras del fondo, y la mula pintoresca, los perros...me ha encantado, amigo.
    Un abrazo;)

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  25. Esta parte del cuento me ha encantado, tanto el texto como la imagen que lo ilustra.
    Espero que haya segunda parte.
    Un abrazo, Ildefonso.

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  26. Esos relatos rurales, naturaleza en esencia, me encantan Ildefonso. Nada que decir, solo que es magnífico tu post ... y tu fotografía.
    Feliz viernes

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  27. Una bonita foto con historia, me imagino al pastor en primer plano con esa maestría que tienes para los retratos... Uhmm, hubiera quedado genial. Qué lastima que no te atrevieras a pedírselo.

    Un beso,

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  28. Detrás de cada foto, siempre hay una historia... Sin lugar a dudas ésta es una bella historia. Me ha encantado descubrir tu blog Saludos

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  29. Perfecto modo de relatar un encuentro casual. Nos permite conocer vivencias recíprocas.
    Ahora, esperemos que algún día nos llegue la foto del pastor que, seguramente, tendrá mucho más interés que la de la mula. El pastor tendrá retratada en su cara parte de su historia.

    Un abrazo

    · LMA · & · CR ·

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