Cada tarde corro por esta calle, como si el asfalto supiera mi nombre. Hoy, al pasar frente al edificio con las ventanas enrejadas, el cartel me ha hablado: “No corras más”. Me he detenido, jadeando, y las dos personas que caminaban me han mirado como si supieran algo que yo ignoraba. El aire olía a piedra mojada, aunque no había llovido.
Al pronto, una grieta en la pared ha comenzado a abrirse, lenta, como una boca que despierta. De ella ha salido una niña idéntica a mí, pero con los ojos cerrados. Intento alcanzarla y corro detrás de ella, pero cada paso suyo va borrando uno de los míos. Pronto sé que nunca llegaré a alcanzarla.
I'm worn out just looking at her... I like this picture. The combination of the girl running and the more relaxed couple make it quite interesting--- as does your "story".
Correr, correr y correr... tanta vida sedentaria exige compensaciones. No me imagino a los antiguos asirios o cartagineses haciendo footing... pero vete a saber.
Empiezas saliendo a correr y acabas dándote cuenta de que parar era lo importante. Moraleja con sudor: hay cosas que no se alcanzan por mucho que aprietes el ritmo. La foto engancha , parece que esté pasando algo justo antes o justo después del clic. Me gusta. Felicidades. Un abrazo
Hay fotos que no solo capturan un instante, sino que abren una fisura en lo cotidiano. Esta, Ildefonso, tiene ese extraño poder: uno la mira y siente que algo está a punto de ocurrir… o quizá ya ha ocurrido y llegamos tarde. Tu texto —ese susurro que siempre colocas en el primer comentario— encaja como una llave en la cerradura de la imagen. Y al leerlo, uno entiende que correr no es solo avanzar, sino también huir de lo que nos persigue por dentro. La escena que imagino al hilo de tu foto es esta: cada tarde corro por esta calle, como si el asfalto supiera mi nombre. Hoy, al pasar frente al edificio con las ventanas enrejadas, el cartel me ha hablado: “No corras más”. Me he detenido, jadeando, y las dos personas que caminaban me han mirado como si supieran algo que yo ignoraba. El aire olía a piedra mojada, aunque no había llovido. Entonces, una grieta en la pared ha comenzado a abrirse, lenta, como una boca que despierta. De ella ha salido una niña idéntica a mí, pero con los ojos cerrados. Intento alcanzarla y corro detrás de ella, pero cada paso suyo va borrando uno de los míos. Pronto sé que nunca llegaré a alcanzarla. Quizá esa es la magia de tus monocromos: que nos obligan a detenernos justo cuando creíamos que debíamos seguir corriendo. Que nos enfrentan a esa versión nuestra que siempre va un paso por delante, borrando huellas para que no podamos volver atrás. Magnífica foto, magnífico relato visual. Un placer perderse —y encontrarse— en tus calles.
Tanto la fotografía como el relato son a cada cual mejor. Una te alegra la vista y el otro te hace reflexionar sobre el sentido de correr por las calles. Un abrazo.
Ildefonso, hermosa imagen acompañada de una bella prosa. Todo pasa llegado el momento. Es maravilloso visitarte. Que tengas un feliz año, lleno de amor y felicidad, que la vida te sonria siempre. Maravilloso Besos Ildefonso
Cada tarde corro por esta calle, como si el asfalto supiera mi nombre. Hoy, al pasar frente al edificio con las ventanas enrejadas, el cartel me ha hablado: “No corras más”. Me he detenido, jadeando, y las dos personas que caminaban me han mirado como si supieran algo que yo ignoraba. El aire olía a piedra mojada, aunque no había llovido.
ResponderEliminarAl pronto, una grieta en la pared ha comenzado a abrirse, lenta, como una boca que despierta. De ella ha salido una niña idéntica a mí, pero con los ojos cerrados. Intento alcanzarla y corro detrás de ella, pero cada paso suyo va borrando uno de los míos. Pronto sé que nunca llegaré a alcanzarla.
No sólo imágenes vivas sino que ahora también prosa delicada...
EliminarEmpiezas bien el año, amigo Ildefonso.
Abrazos.
I'm worn out just looking at her... I like this picture. The combination of the girl running and the more relaxed couple make it quite interesting--- as does your "story".
ResponderEliminarCorrer, correr y correr... tanta vida sedentaria exige compensaciones.
ResponderEliminarNo me imagino a los antiguos asirios o cartagineses haciendo footing... pero vete a saber.
Buena foto.
Un texto magnífico para acompañar a una fotografía igualmente magnífica. El monocromo es impecable.
ResponderEliminarFeliz día de Reyes y un abrazo Ildefonso.
Empiezas saliendo a correr y acabas dándote cuenta de que parar era lo importante.
ResponderEliminarMoraleja con sudor: hay cosas que no se alcanzan por mucho que aprietes el ritmo.
La foto engancha , parece que esté pasando algo justo antes o justo después del clic. Me gusta. Felicidades. Un abrazo
Interesting contrast, Ildefonso. Wonderful photo.
ResponderEliminarSeguramente se pasó con los dulces estas Navidades. ;-)
ResponderEliminarBuena historia para un magnífico monocromo.
Aferradetes, amic.
Interesting Luxury Car Rental in Dubai
ResponderEliminarShe runs and will feel much better.
ResponderEliminarThis is a striking street photograph that plays beautifully with layers, motion, and contrast.
ResponderEliminarA hug.
Hay fotos que no solo capturan un instante, sino que abren una fisura en lo cotidiano. Esta, Ildefonso, tiene ese extraño poder: uno la mira y siente que algo está a punto de ocurrir… o quizá ya ha ocurrido y llegamos tarde.
ResponderEliminarTu texto —ese susurro que siempre colocas en el primer comentario— encaja como una llave en la cerradura de la imagen. Y al leerlo, uno entiende que correr no es solo avanzar, sino también huir de lo que nos persigue por dentro.
La escena que imagino al hilo de tu foto es esta: cada tarde corro por esta calle, como si el asfalto supiera mi nombre. Hoy, al pasar frente al edificio con las ventanas enrejadas, el cartel me ha hablado: “No corras más”. Me he detenido, jadeando, y las dos personas que caminaban me han mirado como si supieran algo que yo ignoraba. El aire olía a piedra mojada, aunque no había llovido. Entonces, una grieta en la pared ha comenzado a abrirse, lenta, como una boca que despierta. De ella ha salido una niña idéntica a mí, pero con los ojos cerrados. Intento alcanzarla y corro detrás de ella, pero cada paso suyo va borrando uno de los míos. Pronto sé que nunca llegaré a alcanzarla.
Quizá esa es la magia de tus monocromos: que nos obligan a detenernos justo cuando creíamos que debíamos seguir corriendo. Que nos enfrentan a esa versión nuestra que siempre va un paso por delante, borrando huellas para que no podamos volver atrás.
Magnífica foto, magnífico relato visual. Un placer perderse —y encontrarse— en tus calles.
Great photo and interesting text. Thank you very much.
ResponderEliminarMe encanta la imagen y el texto que la acompaña!.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Ildefonso
Lo que está por pasar no hay quien lo pare. Aunque la chica detenga su movimiento para evitarlo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tanto la fotografía como el relato son a cada cual mejor. Una te alegra la vista y el otro te hace reflexionar sobre el sentido de correr por las calles.
ResponderEliminarUn abrazo.
¡Caramba! inquietante historia.
ResponderEliminarpodi-.
Ildefonso, hermosa imagen acompañada de una bella prosa.
ResponderEliminarTodo pasa llegado el momento.
Es maravilloso visitarte.
Que tengas un feliz año, lleno de amor y felicidad, que la vida te sonria siempre.
Maravilloso
Besos Ildefonso
Make me wonder if she is in a hurry or just training. Nice capture in black and white.
ResponderEliminarNo se si es mejor el texto o la imagen. Buen trabajo, Ildefonso!
ResponderEliminarUn abrazo.