Casi a ras del suelo estoy observando como los niños corren a encontrarse levantando con sus sonrisas un torbellino de polvo de mil colores. Un contraluz cálido recorta sus siluetas, y el vestido azul de la niña vibra como una llama suave.
Veo que los planos se alternan: sus manos extendidas, sus sonrisas abiertas, un mundo irreal detrás. Un movimiento circular los envuelve justo antes de que se encuentren, como si el tiempo latiera muy despacio, conteniendo el aliento.
Cuando por fin se abrazan, siento que su luz estalla y que la escena queda suspendida para siempre en sus memorias.
Casi a ras del suelo estoy observando como los niños corren a encontrarse levantando con sus sonrisas un torbellino de polvo de mil colores. Un contraluz cálido recorta sus siluetas, y el vestido azul de la niña vibra como una llama suave.
ResponderEliminarVeo que los planos se alternan: sus manos extendidas, sus sonrisas abiertas, un mundo irreal detrás. Un movimiento circular los envuelve justo antes de que se encuentren, como si el tiempo latiera muy despacio, conteniendo el aliento.
Cuando por fin se abrazan, siento que su luz estalla y que la escena queda suspendida para siempre en sus memorias.