El caballo avanzó despacio entre la niebla. Parecía no tener prisa. Yo lo seguía, envuelto en mi capa, sin saber por qué. Sentí en mi alma que sus pasos resonaban como ecos de un tiempo anterior a nosotros. Al poco, pude contemplar como el bosque se abría ante él, como si lo reconociera. Me detuve al borde del claro, y me sentí temblar. El caballo lo cruzó solo, y el mundo, cuando él se alejó, se cerró para mí.
Buen trabajo de edición. Y me pregunto ¿por qué se cerró el mundo para el anciano si, en teoría, tenía toda la sabiduría de este mundo? ;-) Aferradetes i bon any, amic!
El caballo avanzó despacio entre la niebla. Parecía no tener prisa. Yo lo seguía, envuelto en mi capa, sin saber por qué. Sentí en mi alma que sus pasos resonaban como ecos de un tiempo anterior a nosotros. Al poco, pude contemplar como el bosque se abría ante él, como si lo reconociera. Me detuve al borde del claro, y me sentí temblar. El caballo lo cruzó solo, y el mundo, cuando él se alejó, se cerró para mí.
ResponderEliminarAl margen de las imágenes, Ildefonso, destacan estos textos de última hora.
ResponderEliminarGran abrazo, amigo.
Bonita foto Ildefonso y coincido con Ernesto los textos son geniales tambien.
ResponderEliminarFeliz año nuevo.
Un abrazo
Buen trabajo de edición.
ResponderEliminarY me pregunto ¿por qué se cerró el mundo para el anciano si, en teoría, tenía toda la sabiduría de este mundo? ;-)
Aferradetes i bon any, amic!