El hombre aguardaba en el viejo apeadero, como si el tiempo se hubiera detenido en la nieve y en el vapor de la oxidada caldera. Sabía que desde hacía muchos años por aquellas vías ya no circulaba ningún tren, pero era también consciente de que en ese momento, a punto de anochecer, alguien había encendido la luz del farol, que temblaba con luz dorada, y que el viejo ferrocarril de mercancías parecía estar esperándolo a él. Ahora, cuando el viento traía voces antiguas y murmullos de viajeros que nunca llegaron, no podía perder la oportunidad de alejarse de un mundo que no le gustaba.
Cuando el tren quedó, finalmente, inmóvil, el humo pareció dibujar figuras que lo saludaban. El hombre sonrió, y sintió que su maleta se volvía tan ligera como ese humo. No lo pensó más. Subió al tren. Sabía que este, en su ensoñación, iba a partir hacia un horizonte donde la nieve brillaría como esperanza.
Gráfica imagen, amigo Ildefonso, de tiempos pasados en nuestras vidas. Quienes ya tenemos una edad, que diría el amigo Enrique, los tenemos muy presentes. El texto, al hilo de la historia. Abrazos. Buen finde!
Qué imagen. Me dan ganas de subirme a ese tren... vaya donde vaya.
Por error no he publicado tu comentario en mi blog, en el post de "Manicomio 281", y lo he eliminado. Te pido disculpas. Si quieres puedes volver a ponerlo que lo publicaré.
This image evokes such a powerful mood, perfectly capturing that feeling of waiting for a new beginning as the steam engine pulls into the snow-covered station. The contrast of the warm lantern light against the freezing winter landscape makes the title fit beautifully. It leaves you wondering about the passenger’s journey, where that briefcase is taking him next. A stunningly atmospheric shot.
Ildefonso, escribes un relato donde la esperanza nace en medio de la nieve y del silencio. Presentas a un hombre que espera en un apeadero abandonado, sabiendo que por esas vías ya no pasa ningún tren, pero sintiendo que algo —o alguien— ha encendido el farol para él. El viento trae voces antiguas y murmullos de viajeros que nunca llegaron, y él comprende que no puede dejar escapar la oportunidad de alejarse de un mundo que ya no reconoce. Cuando el tren de mercancías queda inmóvil, el humo dibuja figuras que lo saludan y su maleta se vuelve tan ligera como ese humo. No lo piensa más y sube al vagón. En su ensoñación, el tren partirá hacia un horizonte donde la nieve brilla como una promesa, y esa certeza ilumina todo tu texto. Un fuerte abrazo, Ildefonso.
Un tren al que muchos de nosotros nos subiríamos para dejar atrás, en el olvido definitivo, este lado de la realidad que no nos gusta nada de nada. Un abrazo Ildefonso.
Hola, Ildefonso. ¡Ya estoy por aquí! Sí, me había liado con tus blogs. Me encanta tu fotografía, es muy bonita y transmite mucho. Un abrazo muy fuerte y feliz día.
Que no nos falte nunca amigo. Texto e imagen una delicia. Buenos recuerdos tenemos de esos antiguos trenes. Y además eran puntuales. Buena semana. Un abrazo.
Mucha nostalgia ver esa magnífica imagen que muchos hemos conocido, aquellas máquinas de vapor humeantes con aquellos vagones de 1ª 2ª y 3ª. Un abrazo.
A thoughtful and inspiring post. Hope has a way of keeping us moving forward, even through the toughest moments. Thank you for sharing your perspective—it's a great reminder to stay positive and keep believing that better days are ahead. 💙✨" https://nanajee.com/2026/05/20/how-to-rent-a-car-in-spain-and-france/
Si es bonita la imagen, más bonito es tu relato sobre la ilusión de ese hombre que espera el paso del tren que nunca ha de llegar, y que le viene como anillo al dedo a la imagen. Gracias, Ildefonso por tu buen hacer, con el que nunca dejas de sorprendernos. Un abrazo, amigo.
El hombre aguardaba en el viejo apeadero, como si el tiempo se hubiera detenido en la nieve y en el vapor de la oxidada caldera. Sabía que desde hacía muchos años por aquellas vías ya no circulaba ningún tren, pero era también consciente de que en ese momento, a punto de anochecer, alguien había encendido la luz del farol, que temblaba con luz dorada, y que el viejo ferrocarril de mercancías parecía estar esperándolo a él. Ahora, cuando el viento traía voces antiguas y murmullos de viajeros que nunca llegaron, no podía perder la oportunidad de alejarse de un mundo que no le gustaba.
ResponderEliminarCuando el tren quedó, finalmente, inmóvil, el humo pareció dibujar figuras que lo saludaban. El hombre sonrió, y sintió que su maleta se volvía tan ligera como ese humo. No lo pensó más. Subió al tren. Sabía que este, en su ensoñación, iba a partir hacia un horizonte donde la nieve brillaría como esperanza.
Gráfica imagen, amigo Ildefonso, de tiempos pasados en nuestras vidas. Quienes ya tenemos una edad, que diría el amigo Enrique, los tenemos muy presentes.
EliminarEl texto, al hilo de la historia.
Abrazos. Buen finde!
Qué imagen.
ResponderEliminarMe dan ganas de subirme a ese tren... vaya donde vaya.
Por error no he publicado tu comentario en mi blog, en el post de "Manicomio 281", y lo he eliminado.
Te pido disculpas.
Si quieres puedes volver a ponerlo que lo publicaré.
Saludos.
This image evokes such a powerful mood, perfectly capturing that feeling of waiting for a new beginning as the steam engine pulls into the snow-covered station. The contrast of the warm lantern light against the freezing winter landscape makes the title fit beautifully. It leaves you wondering about the passenger’s journey, where that briefcase is taking him next. A stunningly atmospheric shot.
ResponderEliminarCuanto juego dan los trenes, para describirlos, para fotografiarlos, para pintarlos, para imaginarlos, para viajar en ellos...
ResponderEliminarUn abrazo.
It is a lovely AI, the train on the other line whilst the man waited for it with patience.
ResponderEliminarIt's a wonderful image--- A perfect creation for the story you tell.
ResponderEliminarFeels like Harry Potter movie!
ResponderEliminarSiempre hay un tren.
ResponderEliminarpodi-.
Si fuera tan fácil como pillar un tren para alejarse de lo que no nos gusta... ¿verdad?
ResponderEliminarBuen trabajo y hermoso texto.
Aferradetes, amic.
Ildefonso, escribes un relato donde la esperanza nace en medio de la nieve y del silencio. Presentas a un hombre que espera en un apeadero abandonado, sabiendo que por esas vías ya no pasa ningún tren, pero sintiendo que algo —o alguien— ha encendido el farol para él. El viento trae voces antiguas y murmullos de viajeros que nunca llegaron, y él comprende que no puede dejar escapar la oportunidad de alejarse de un mundo que ya no reconoce. Cuando el tren de mercancías queda inmóvil, el humo dibuja figuras que lo saludan y su maleta se vuelve tan ligera como ese humo. No lo piensa más y sube al vagón. En su ensoñación, el tren partirá hacia un horizonte donde la nieve brilla como una promesa, y esa certeza ilumina todo tu texto.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ildefonso.
That is awesome!
ResponderEliminarUn tren al que muchos de nosotros nos subiríamos para dejar atrás, en el olvido definitivo, este lado de la realidad que no nos gusta nada de nada.
ResponderEliminarUn abrazo Ildefonso.
De autentica postal Idelfonso, un trabajo excelente.
ResponderEliminarSaludos.
I absolutely love this image, Ildefonso!
ResponderEliminarHola, Ildefonso.
ResponderEliminar¡Ya estoy por aquí! Sí, me había liado con tus blogs.
Me encanta tu fotografía, es muy bonita y transmite mucho.
Un abrazo muy fuerte y feliz día.
Excelente imagen típica de un western. Entre la imagen y el relato se crea una buena simbiosis. Buen trabajo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gran trabajo sobre un magnífico texto.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Ildefonso
Que no nos falte nunca amigo.
ResponderEliminarTexto e imagen una delicia. Buenos recuerdos tenemos de esos antiguos trenes. Y además eran puntuales.
Buena semana.
Un abrazo.
Si sentía emoción por dónde iba, que nunca eché la vista atrás... Un abrazo, amigo Ildefonso.
ResponderEliminarMucha nostalgia ver esa magnífica imagen que muchos hemos conocido, aquellas máquinas de vapor humeantes con aquellos vagones de 1ª 2ª y 3ª.
ResponderEliminarUn abrazo.
Bonita foto, bonito relato amigo, que nunca nos falte un tren por tomar, si pasan que siempre venga otro que se pueda coger.
ResponderEliminarFeliz semana.
Un Abrazo
A thoughtful and inspiring post. Hope has a way of keeping us moving forward, even through the toughest moments. Thank you for sharing your perspective—it's a great reminder to stay positive and keep believing that better days are ahead. 💙✨"
ResponderEliminarhttps://nanajee.com/2026/05/20/how-to-rent-a-car-in-spain-and-france/
Si es bonita la imagen, más bonito es tu relato sobre la ilusión de ese hombre que espera el paso del tren que nunca ha de llegar, y que le viene como anillo al dedo a la imagen.
ResponderEliminarGracias, Ildefonso por tu buen hacer, con el que nunca dejas de sorprendernos.
Un abrazo, amigo.