Dicen que la fotografía de la joven con el gato en brazos llevaba demasiado tiempo sobre la cómoda y que ya nadie recordaba quién era ella. Solo quedaba el gato, viejo y silencioso, siempre durmiendo bajo la imagen.
Cuando la abuela murió, vaciaron la casa habitación por habitación, sin saber que era lo que buscaban. Parece que fue en ese registro cuando, detrás del marco, encontraron una nota atrapada en el polvo. Dicen que ella había escrito: “Si alguien lee esto, he decidido empezar otra vida y no volveré”.
Cuando esto sucedió, el gato, que nunca se había alejado de la fotografía, habría maullado frente a la puerta como si aún la estuviera esperando. Nunca se le volvió a ver.
Me dejas con la intriga de saber qué fue de ella. Es curioso cómo los objetos y las fotos viejas guardan secretos que ni nos imaginamos. La imagen, como siempre, genial. Un abrazo.
Ildefonso, qué placer leer este relato tan sereno y lleno de misterio. Esa fotografía de la joven con el gato, olvidada sobre la cómoda, guarda una historia que se desvela despacio: la nota escondida, la decisión de empezar otra vida, el gato que parece entenderlo todo y que desaparece como si siguiera su rastro. Tu texto tiene esa melancolía suave que convierte un objeto cotidiano en un pequeño enigma. Un fuerte abrazo, Ildefonso.
La foto es muy buena rezuma calidad y años amigo, de esas fotos con historia, el relato muy bueno, corto pero lleno de esencia. Feliz fin de semana. Un Abrazo
Dicen que la fotografía de la joven con el gato en brazos llevaba demasiado tiempo sobre la cómoda y que ya nadie recordaba quién era ella. Solo quedaba el gato, viejo y silencioso, siempre durmiendo bajo la imagen.
ResponderEliminarCuando la abuela murió, vaciaron la casa habitación por habitación, sin saber que era lo que buscaban. Parece que fue en ese registro cuando, detrás del marco, encontraron una nota atrapada en el polvo. Dicen que ella había escrito: “Si alguien lee esto, he decidido empezar otra vida y no volveré”.
Cuando esto sucedió, el gato, que nunca se había alejado de la fotografía, habría maullado frente a la puerta como si aún la estuviera esperando. Nunca se le volvió a ver.
El relato, creativo! Acorde con la fotografía!
EliminarAbrazos, amigo Ildefonso.
Very haunting and fascinating story. Wonderful photo.
ResponderEliminarImpresionante imagen, cargada de misterio, acompañada de un texto no menos impresionante.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ese gato ha visto otros mundos.
ResponderEliminarLovely work, amigo--- and a great story!
ResponderEliminarThat is just lovely, a beautiful face of the young women too in this AI.
ResponderEliminarUna imagen llena de misterio, buen trabajo, Idelfonso.
ResponderEliminarSaludos.
Me dejas con la intriga de saber qué fue de ella. Es curioso cómo los objetos y las fotos viejas guardan secretos que ni nos imaginamos. La imagen, como siempre, genial. Un abrazo.
ResponderEliminarExcelente trabajo, tanto de fotografia como de texto.
ResponderEliminarAferradetes, amic.
Ildefonso, qué placer leer este relato tan sereno y lleno de misterio. Esa fotografía de la joven con el gato, olvidada sobre la cómoda, guarda una historia que se desvela despacio: la nota escondida, la decisión de empezar otra vida, el gato que parece entenderlo todo y que desaparece como si siguiera su rastro. Tu texto tiene esa melancolía suave que convierte un objeto cotidiano en un pequeño enigma.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ildefonso.
Very beautiful!
ResponderEliminarIgual que un lienzo real.
ResponderEliminarUn abrazo Ildefonso
Preciosa fotografía Ildefonso. Una obra de arte.
ResponderEliminarAbrazo
La foto es muy buena rezuma calidad y años amigo, de esas fotos con historia, el relato muy bueno, corto pero lleno de esencia.
ResponderEliminarFeliz fin de semana.
Un Abrazo