Miro los corredores de luz y color y las veo avanzar sin volver la cabeza, como si el aire guardara un tiempo detenido y el pasillo se estrechara para oír mis pensamientos. Sus sombras se mezclan con el humo, buscando una salida que nunca estuvo allí. Sólo el resplandor amarillo del fondo parece prometerles algo, aunque lo siento temblar, inseguro de su propia luz.
Llevo un tiempo ladrando. Quisiera advertirlas, guiarlas, porque me creo guardián de aquello que olvidaron ser, pero no me escuchan. Siguen caminando despacio, desvaneciéndose ante cada puerta como si el mundo las borrara con suavidad. Estoy sintiendo que, ahora, el aire huele a despedida.
Miro los corredores de luz y color y las veo avanzar sin volver la cabeza, como si el aire guardara un tiempo detenido y el pasillo se estrechara para oír mis pensamientos. Sus sombras se mezclan con el humo, buscando una salida que nunca estuvo allí. Sólo el resplandor amarillo del fondo parece prometerles algo, aunque lo siento temblar, inseguro de su propia luz.
ResponderEliminarLlevo un tiempo ladrando. Quisiera advertirlas, guiarlas, porque me creo guardián de aquello que olvidaron ser, pero no me escuchan. Siguen caminando despacio, desvaneciéndose ante cada puerta como si el mundo las borrara con suavidad. Estoy sintiendo que, ahora, el aire huele a despedida.
Hola, una realización y ambiente fantásticos, perfecto.
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