Tras los cristales del cuarto que habito, contemplo todos los días una vieja ventana de madera que también parece mirarme. Su aspecto me dice que lleva siglos cerrada, pero a veces juraría que despierta cada mañana. Quizá, en momentos de alucinación, pienso que alguna monja pudo haber sido allí emparedada, quién sabe cuándo, condenada por el Santo Oficio por haber tenido trato carnal con el mismo diablo en su juventud.
Al atardecer, cuando el sol cae, su superficie se ilumina con destellos que parecen letras antiguas escribiendo historias que nadie ha leído. Otras veces, en las noches de lluvia, siento como si la ventana murmurara palabras que se deslizan por mi cuarto y me arropan como un secreto. Creo, incluso, que a lo largo del tiempo me ha visto crecer, como una madre que nunca abrió los brazos.
Me siento algo confuso. La única certeza es que, cuando la ciudad despierte, la ventana seguirá ahí, cerrada, desgastada por una intemperie de cientos de años, guardando más allá de sus viejas maderas, en el interior de la habitación que parece custodiar, un mundo de secretos que solo en mis delirios puedo atreverme a imaginar.
Más que una ventana parece un balconcito, me encantan esas madera viejas, pero yo no esperaría mucho de él, por si un día decide abrirse de par en par. Aferradetes, amic.
Porqué tiene a los lados esos agujeros cuadrados? Me pone los pelos de punta eso de que sea una ventana viva, con la de ventanucos cerrados que tiene mi pueblo voy ahora a pasear por la calle mirando sospechosamente a los lados no sea que se abra alguna y me dé un soponcio. Hijo, qué imaginación 😁😚☕
Es posible que en tiempos pasados hubiera alguna construcción adosada a la muralla y que en esos "agujeros" entrasen las vigas de madera que la soportaban. Es algo frecuente en murallas, iglesias, etc., a cuyo lado se terminaban construyendo casas humildes adosadas a ellas...
Una fotografía que nos despierta la imaginación. Sus múltiples resquicios se parecen a las arrugas humanas en la vejez, cuando el exterior nos cuenta que dentro queda la sabiduría y el misterio de la vida. Saludos
Ildefonso, qué sugerente imagen y qué magnífico cuento mínimo la acompaña. Has conseguido que una simple ventana deje de ser un elemento arquitectónico para convertirse en un depósito de historias, misterios y recuerdos imaginados. Me ha gustado especialmente esa idea de que parezca observarte desde hace siglos, como si guardara secretos que solo la imaginación se atreviera a rozar.
En blanco y negro, además, la fotografía gana aún más fuerza y convierte la vieja madera en un personaje más del relato.
Es alucinante la vida que le has dado a una simple ventana en tu cabeza. Esa paradoja entre lo estático de la madera desgastada y todos esos murmullos, letras y delirios de los que hablas funciona de maravilla.Menuda custodia de secretos nos has enseñado.
Tras los cristales del cuarto que habito, contemplo todos los días una vieja ventana de madera que también parece mirarme. Su aspecto me dice que lleva siglos cerrada, pero a veces juraría que despierta cada mañana. Quizá, en momentos de alucinación, pienso que alguna monja pudo haber sido allí emparedada, quién sabe cuándo, condenada por el Santo Oficio por haber tenido trato carnal con el mismo diablo en su juventud.
ResponderEliminarAl atardecer, cuando el sol cae, su superficie se ilumina con destellos que parecen letras antiguas escribiendo historias que nadie ha leído. Otras veces, en las noches de lluvia, siento como si la ventana murmurara palabras que se deslizan por mi cuarto y me arropan como un secreto. Creo, incluso, que a lo largo del tiempo me ha visto crecer, como una madre que nunca abrió los brazos.
Me siento algo confuso. La única certeza es que, cuando la ciudad despierte, la ventana seguirá ahí, cerrada, desgastada por una intemperie de cientos de años, guardando más allá de sus viejas maderas, en el interior de la habitación que parece custodiar, un mundo de secretos que solo en mis delirios puedo atreverme a imaginar.
Más que una ventana parece un balconcito, me encantan esas madera viejas, pero yo no esperaría mucho de él, por si un día decide abrirse de par en par.
ResponderEliminarAferradetes, amic.
Beautifully written, dear Ildefonso, as always! I feel the ambiance in this photo and your words. Thank you so much for sharing.
ResponderEliminarBonita foto, Idelfonso, las texturas y la edición son estupendas.
ResponderEliminarSaludos.
Extraordinario blanco y negro lleno de texturas y detalles.
ResponderEliminarAbrazo Ildefonso
There are so many aspects to this--- The window, the textures, the history...
ResponderEliminar¡La de cosas que esa ventana y esos muros habrán visto!
ResponderEliminarPorqué tiene a los lados esos agujeros cuadrados?
ResponderEliminarMe pone los pelos de punta eso de que sea una ventana viva, con la de ventanucos cerrados que tiene mi pueblo voy ahora a pasear por la calle mirando sospechosamente a los lados no sea que se abra alguna y me dé un soponcio. Hijo, qué imaginación 😁😚☕
Es posible que en tiempos pasados hubiera alguna construcción adosada a la muralla y que en esos "agujeros" entrasen las vigas de madera que la soportaban. Es algo frecuente en murallas, iglesias, etc., a cuyo lado se terminaban construyendo casas humildes adosadas a ellas...
EliminarThat looks fabulous in black and white, in it's normal colour it would look so unkept.
ResponderEliminarUna foto que mirándola detenidamente nos lleva a pensar sobre la vida que habrían llevado sus moradores.
ResponderEliminarUn abrazo.
Fabulous black and white, une belle texture.
ResponderEliminarUna fotografía que nos despierta la imaginación. Sus múltiples resquicios se parecen a las arrugas humanas en la vejez, cuando el exterior nos cuenta que dentro queda la sabiduría y el misterio de la vida.
ResponderEliminarSaludos
Fabulous texture and peeling paints!
ResponderEliminarUna foto increíble. Me gusta esa ventana con ese balconcito, el muro, las piedras, todo es el pasado hecho imagen.
ResponderEliminarUn abrazo!
Tanto tiempo cerrada, es natural que despierte tu curiosidad.
ResponderEliminarSiempre tus fotos son objeto de mi admiración.
Besos.
A timeless glimpse through an old window, full of depth and character.
ResponderEliminarA hug.
Awesome photo! Thank you very much.
ResponderEliminarIldefonso, qué sugerente imagen y qué magnífico cuento mínimo la acompaña. Has conseguido que una simple ventana deje de ser un elemento arquitectónico para convertirse en un depósito de historias, misterios y recuerdos imaginados. Me ha gustado especialmente esa idea de que parezca observarte desde hace siglos, como si guardara secretos que solo la imaginación se atreviera a rozar.
ResponderEliminarEn blanco y negro, además, la fotografía gana aún más fuerza y convierte la vieja madera en un personaje más del relato.
Un fuerte abrazo, Ildefonso.
Es alucinante la vida que le has dado a una simple ventana en tu cabeza. Esa paradoja entre lo estático de la madera desgastada y todos esos murmullos, letras y delirios de los que hablas funciona de maravilla.Menuda custodia de secretos nos has enseñado.
ResponderEliminarPrecioso B/N. Me encanta. Esa ventana me perece que guarda muchos secretos, alguno de los cuales tu has imaginado en tu buen relato.
ResponderEliminarUn abrazo,
How many rains have passed over the shutters.
ResponderEliminarMe encantan esas texturas tan bien contrastadas!!!
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Ildefonso