Estoy contemplando las fotografías y por un instante todo cuanto alcanzo a ver se me muestra nítido. Distingo rostros, sombras y lugares que juraría que he conocido en sueños.
Un instante después, he parpadeado y observo ahora que algunas de las imágenes se han deshecho en una niebla que parece respirar conmigo y comprendo que son ellas las que me están mirando a mí.
Me he acercado, temblorosa, a una de las fotografías que no deberían estar y he visto que en ella alguien captó el retrato de una mujer, ahora borrosa, que estaría contemplándome a mí. Es posible que sea yo, aunque cuando vuelvo a parpadear ya no recuerdo con qué ojos estaba mirando.
Las fotografías del frente me producen curiosidad, de hecho las he ampliado para ver su contenido. Las del lateral, me producen zozobra al no poder saber qué representan. El conjunto es un solo cuadro formado por cuadros. La geometría ayuda a ese ambiente irreal del conjunto, como envuelto en una niebla inexistente pero que está presente. ¿Serán nuestros ojos cansados de mirar y apenas ver? Excelente trabajo, Ildefonso.
Lo primero que he pensado al ver la imagen es que entraría en esa sala despacio y acabaría acercándome a las cuatro fotografías del fondo. Las de los lados me producen una sensación extraña, como si yo estuviera caminando demasiado rápido y no pudiera verlas bien. Sin tu texto habría visto simplemente una exposición captada en movimiento. Después de leer tu historia, ya no tengo tan claro que quisiera entrar.
Muy interesante, creativo y acertado el desenfoque de la imagen, ya que le viene como anillo al dedo, una vez leída tu irreal entradilla, y que nos introduce en esa misteriosa sala expositiva, y que con tu buen hacer has creado ese halo de misterio que te comento. Un abrazo.
Estoy contemplando las fotografías y por un instante todo cuanto alcanzo a ver se me muestra nítido. Distingo rostros, sombras y lugares que juraría que he conocido en sueños.
ResponderEliminarUn instante después, he parpadeado y observo ahora que algunas de las imágenes se han deshecho en una niebla que parece respirar conmigo y comprendo que son ellas las que me están mirando a mí.
Me he acercado, temblorosa, a una de las fotografías que no deberían estar y he visto que en ella alguien captó el retrato de una mujer, ahora borrosa, que estaría contemplándome a mí. Es posible que sea yo, aunque cuando vuelvo a parpadear ya no recuerdo con qué ojos estaba mirando.
Fantástico, casi como una ensoñación
ResponderEliminarPaz
Isaac
Me encanta la foto Ildefonso
ResponderEliminarRemarkable story! And the picture supports it beautifully!
ResponderEliminarLo que vemos es lo que es?
ResponderEliminarYa no sé ni si todos vemos lo mismo...
Nos dejas pensando, como siempre.
ResponderEliminarUn abrazo.
Las fotografías del frente me producen curiosidad, de hecho las he ampliado para ver su contenido.
ResponderEliminarLas del lateral, me producen zozobra al no poder saber qué representan.
El conjunto es un solo cuadro formado por cuadros. La geometría ayuda a ese ambiente irreal del conjunto, como envuelto en una niebla inexistente pero que está presente. ¿Serán nuestros ojos cansados de mirar y apenas ver?
Excelente trabajo, Ildefonso.
Lo primero que he pensado al ver la imagen es que entraría en esa sala despacio y acabaría acercándome a las cuatro fotografías del fondo. Las de los lados me producen una sensación extraña, como si yo estuviera caminando demasiado rápido y no pudiera verlas bien. Sin tu texto habría visto simplemente una exposición captada en movimiento. Después de leer tu historia, ya no tengo tan claro que quisiera entrar.
ResponderEliminarIt does look ultra surreal!
ResponderEliminarMuy interesante, creativo y acertado el desenfoque de la imagen, ya que le viene como anillo al dedo, una vez leída tu irreal entradilla, y que nos introduce en esa misteriosa sala expositiva, y que con tu buen hacer has creado ese halo de misterio que te comento.
ResponderEliminarUn abrazo.