El hombre hablaba por teléfono con la mujer a la que amaba mientras la noche, curiosa, se asomaba por las rendijas de su habitación. Cubría la cabeza con una bolsa de papel de estraza, como si dentro guardara un secreto demasiado frágil para mostrarse. Cada palabra que la mujer decía hacía vibrar la bolsa, llenándola de esperanzas y miedos.
Mientras él imaginaba que si se la quitaba su rostro podría romper el hechizo y ella vería todas sus grietas, la voz de la amada, tibia y distante, sonaba atravesando el papel como un rayo de luna. A veces podría decirse que lo acariciaba; otras, que lo juzgaba sin verlo.
Él hombre apretaba el teléfono contra su oído. Esperaba que el amor lo reconociera aun sin rostro. Fue en algún momento cuando sintió que la bolsa, cuando reinó el silencio, se volvía transparente, como si supiera que tarde o temprano él tendría que atreverse a respirar sin ella.
Te estás revelando no sólo como fotógrafo de primera, sino también como guionista de novela... :))))) ¡Veremos dónde acaba la cosa) Abrazos, Ildefonso!
Aun prisionero de su imagen, intenta comunicarse con ella, expresar su amor, sabiendo que tarde o temprano tendrá que despojarse de su máscara y ser él mismo.
El hombre hablaba por teléfono con la mujer a la que amaba mientras la noche, curiosa, se asomaba por las rendijas de su habitación. Cubría la cabeza con una bolsa de papel de estraza, como si dentro guardara un secreto demasiado frágil para mostrarse. Cada palabra que la mujer decía hacía vibrar la bolsa, llenándola de esperanzas y miedos.
ResponderEliminarMientras él imaginaba que si se la quitaba su rostro podría romper el hechizo y ella vería todas sus grietas, la voz de la amada, tibia y distante, sonaba atravesando el papel como un rayo de luna. A veces podría decirse que lo acariciaba; otras, que lo juzgaba sin verlo.
Él hombre apretaba el teléfono contra su oído. Esperaba que el amor lo reconociera aun sin rostro. Fue en algún momento cuando sintió que la bolsa, cuando reinó el silencio, se volvía transparente, como si supiera que tarde o temprano él tendría que atreverse a respirar sin ella.
Te estás revelando no sólo como fotógrafo de primera, sino también como guionista de novela... :)))))
Eliminar¡Veremos dónde acaba la cosa)
Abrazos, Ildefonso!
Yes. Sooner or later he will have to remove the bag.
ResponderEliminarAmazing, Ildefonso.
Un autorretrato con un rostro original, muy propio para llamadas intimas.
ResponderEliminarUn abrazo.
No, Matías, no soy yo el personaje fotografiado... Es un amigo que se prestó a ello...
EliminarUna máscara, pues, y detrás la introspección que tu microrrelato describe incisivamente. Se agradecen ambas imágenes.
ResponderEliminarThe picture and the story were very enjoyable!
ResponderEliminarIncluso puede dormir sin ser descubierto.
ResponderEliminarHay tantas caretas que uno no puede fiarse de nadie.
Saludos.
Lovely words you have written there, I enjoyed reading them. Nice photo too.
ResponderEliminarAun prisionero de su imagen, intenta comunicarse con ella, expresar su amor, sabiendo que tarde o temprano tendrá que despojarse de su máscara y ser él mismo.
ResponderEliminarCool!
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