Me acerqué al brote de la higuera y cuando iba a fotografiarla sentí que ella me observaba y que su verde recién nacido murmuraba mi nombre, como si recordara algo que yo había olvidado. El aire vibraba a su alrededor, y por un instante creí ver que el brote había nacido, realmente, de una nada inexistente. Cuando lo toqué, sentí también que una tibieza imposible me recorría el pecho, como si la primavera hubiera despertado dentro de mí. Sé que no es cierto, que la primavera aún no ha llegado, pero en este brote ya la escucho respirar.
Qué belleza, Ildefonso. En tu imagen y en tus palabras hay un mismo temblor: ese instante en que la naturaleza parece reconocernos antes incluso de que la miremos. El brote de la higuera respira en tu foto con la misma tibieza que describes, como si la luz se hubiera detenido un segundo para recordarnos que la primavera siempre empieza dentro. Y esa sensación de ser nombrado por lo que nace es un regalo que solo tú sabes captar. Un fuerte abrazo.
Me acerqué al brote de la higuera y cuando iba a fotografiarla sentí que ella me observaba y que su verde recién nacido murmuraba mi nombre, como si recordara algo que yo había olvidado. El aire vibraba a su alrededor, y por un instante creí ver que el brote había nacido, realmente, de una nada inexistente. Cuando lo toqué, sentí también que una tibieza imposible me recorría el pecho, como si la primavera hubiera despertado dentro de mí. Sé que no es cierto, que la primavera aún no ha llegado, pero en este brote ya la escucho respirar.
ResponderEliminarExquisite narrow depth of field
ResponderEliminarWow--- Very fine macro!
ResponderEliminarEstá el clima tan estrafalario que dan miedo los brotes recién nacidos.
ResponderEliminarPreciosa imagen.
Un abrazo.
You story of the fig is nice and a beautiful macro photo. Thank you.
ResponderEliminarGran trabajo con el macro y excelente contraste cromático.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Ildefonso
Espectacular macro.
ResponderEliminarLa primavera dicen que ha llegado, aunque no se la ve por muchos sitios.
Aferradetes, amic.
Qué belleza, Ildefonso. En tu imagen y en tus palabras hay un mismo temblor: ese instante en que la naturaleza parece reconocernos antes incluso de que la miremos. El brote de la higuera respira en tu foto con la misma tibieza que describes, como si la luz se hubiera detenido un segundo para recordarnos que la primavera siempre empieza dentro. Y esa sensación de ser nombrado por lo que nace es un regalo que solo tú sabes captar.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Beautiful! The photo and writing. Thank you!
ResponderEliminarGreen defeated white.
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