Desde que yo era niño, al menos, la puerta de hierro siempre ha estado cerrada, como si respirara en un silencio que estuviera fuera del tiempo. La hiedra, mientras tanto, la ha ido abrazando poco a poco, ocultando su forma hasta integrarla en parte de un jardín que nadie puede ver.
Por las noches, algunos afirman que en la vieja casa han escuchado el tintineo de copas y un murmullo que parece venir de otros mundos. Dicen también, seguro que es pura leyenda, que cuando eso sucede, el viento trae un perfume antiguo, mezcla de polvo y jazmín.
Yo, de niño, la toqué alguna vez y puedo jurar que sentí un pulso tibio bajo el metal. Quizá, pienso ahora, la casa sigue esperando que algún día alguien recuerde su nombre. Mientras tanto, todos sabemos que los gatos, cuando pasan al lado de la puerta, se detienen y la miran con fijeza, para retroceder luego sin ruido.
Your words about cats stopping and staring-- I could see that in my mind as if I'd been in that spot hours ago. The gate makes for a picture rich in stories.
Bonita foto y bonito relato me pregunto quien no ha tenido desde niño alguna puerta, algún lugar mágico para nosotros por el que nos intrigabamos al pasar por allí. Feliz fin de semana. Un Abrazo
Lo más inquietante no es la puerta, sino imaginar cuántos años lleva cerrada y todo lo que habrá visto pasar delante de ella. La foto comoo siempre preciosa . Un abrazo.
Mycket fascinerande läsning om detta hus och denna grind. Mycket energi finns samlat här, undrar vad som händer framöver. Nauren har en stor förmåga att ta över egendomar som står övergivna. Tänk om grinden kunde berätta sin historia. Hälsningar Lasse
Such an interesting observation about cats staring at doors! I love this intriguing image and how it shows nature slowly reclaiming what human hands once built to exclude. A hug.
Qué misterio... Me encanta!!! Parece como si un artista hubiera colocado la hiedra de forma estética posando para la foto. Venga, esa publicación, tú puedes!! Un abrazo, amigo Ildefonso.
Qué texto tan evocador y lleno de magnetismo. Has convertido una simple puerta en una maravillosa leyenda que atrapa desde la primera línea. Un abrazo, Ildefonso.
Muy bonita y expresiva imagen donde se aprecia claramente, como la Madre naturaleza va recuperando su terreno, que el ser humano un día se adueñó. Un abrazo, amigo Ildefonso.
Hola, Ildefonso. La entrada a esa casa sigue viva, la naturaleza a hecho de ella su hogar. Muy bonito., Creo que sentirías lo mismo si tocaras ahora ese tibio metal. Un abrazo y feliz día.
Querido amigo, fotografía y texto una maravilla, puro arte, me encanto Que pases un maravillosa y feliz semana querido Ildefonso. Besitos y te dejo todo mi cariño
Desde que yo era niño, al menos, la puerta de hierro siempre ha estado cerrada, como si respirara en un silencio que estuviera fuera del tiempo. La hiedra, mientras tanto, la ha ido abrazando poco a poco, ocultando su forma hasta integrarla en parte de un jardín que nadie puede ver.
ResponderEliminarPor las noches, algunos afirman que en la vieja casa han escuchado el tintineo de copas y un murmullo que parece venir de otros mundos. Dicen también, seguro que es pura leyenda, que cuando eso sucede, el viento trae un perfume antiguo, mezcla de polvo y jazmín.
Yo, de niño, la toqué alguna vez y puedo jurar que sentí un pulso tibio bajo el metal. Quizá, pienso ahora, la casa sigue esperando que algún día alguien recuerde su nombre. Mientras tanto, todos sabemos que los gatos, cuando pasan al lado de la puerta, se detienen y la miran con fijeza, para retroceder luego sin ruido.
Será antigua y fuera de uso, pero se la ve sólida y bien cuidada.
EliminarEso es que la Naturaleza la acompaña y cuida. :)))))
Abrazos, amigo Ildefonso.
I think it is fascinating how nature takes over abandoned property. Beautiful green in your photo. Thank you so much for sharing, Ildefonso.
ResponderEliminarSolo la hiedra se atreve.
ResponderEliminarpodi-.
Siempre bellas tus fotografías, antaño el portón trasero de la abuela, se antoja el recuerdo.
ResponderEliminarAbrazo.
La belleza está en la sencillez.
ResponderEliminarUn abrazo.
La hiedra se muestra contenta de ser la guardiana del portón de hierro. Ya son buenos compañeros .
ResponderEliminarAbrazos
Preciosa y sugerente Ildefonso
ResponderEliminarSi sigue el abandono la hiedra pronto engullirá la puerta.
ResponderEliminarUn abrazo
Your words about cats stopping and staring-- I could see that in my mind as if I'd been in that spot hours ago. The gate makes for a picture rich in stories.
ResponderEliminarBonita foto y bonito relato me pregunto quien no ha tenido desde niño alguna puerta, algún lugar mágico para nosotros por el que nos intrigabamos al pasar por allí.
ResponderEliminarFeliz fin de semana.
Un Abrazo
La puerta al otro lado...
ResponderEliminarReally lovely photo of the gate and ivy.. I love ivy but it is a pest at times and can easily get away from being tidy.
ResponderEliminarLo más inquietante no es la puerta, sino imaginar cuántos años lleva cerrada y todo lo que habrá visto pasar delante de ella. La foto comoo siempre preciosa . Un abrazo.
ResponderEliminarMycket fascinerande läsning om detta hus och denna grind. Mycket energi finns samlat här, undrar vad som händer framöver. Nauren har en stor förmåga att ta över egendomar som står övergivna. Tänk om grinden kunde berätta sin historia. Hälsningar Lasse
ResponderEliminarSe la comen. Me encanta, Ildefonso.
ResponderEliminarUn abrazo :)
Such an interesting observation about cats staring at doors! I love this intriguing image and how it shows nature slowly reclaiming what human hands once built to exclude.
ResponderEliminarA hug.
De cuántas historiuas habrá sido testigo esa puerta. Y la naturaleza reclamando su espacio.
ResponderEliminarSaludos
The gate to the secret garden!
ResponderEliminarSi los gatos dan marcha atrás, malo, malo. ;-)
ResponderEliminarPor lo menos con esta hiedra no se ve tanto el abandono.
Aferradetes, amic.
Una puerta de hierro medio escondida pero con un encanto único!
ResponderEliminarUn abrazo Ildefonso
Qué foto tan poética y el texto también lo es.
ResponderEliminarSaludos.
Qué misterio... Me encanta!!! Parece como si un artista hubiera colocado la hiedra de forma estética posando para la foto. Venga, esa publicación, tú puedes!! Un abrazo, amigo Ildefonso.
ResponderEliminarThis is a beautiful photo
ResponderEliminarQué texto tan evocador y lleno de magnetismo. Has convertido una simple puerta en una maravillosa leyenda que atrapa desde la primera línea.
ResponderEliminarUn abrazo, Ildefonso.
Medio escondida y protegiendo secretos. El verde la embellece.
ResponderEliminarBuen domingo Ildefonso.
Un abrazo.
Me encanta esa sensible foto
ResponderEliminarTe felicito
Isaac
The beauty is in the stillness
ResponderEliminarBien captado la huella que deja el abandono, Idelfonso y a su vez como la fuerza de la naturaleza se va apoderando del terreno abandonado.
ResponderEliminarSaludos.
Muy bonita y expresiva imagen donde se aprecia claramente, como la Madre naturaleza va recuperando su terreno, que el ser humano un día se adueñó.
ResponderEliminarUn abrazo, amigo Ildefonso.
Hola, Ildefonso.
ResponderEliminarLa entrada a esa casa sigue viva, la naturaleza a hecho de ella su hogar.
Muy bonito., Creo que sentirías lo mismo si tocaras ahora ese tibio metal.
Un abrazo y feliz día.
Qué contraste entre el verdor de la fronda y el oscuro metal de la puerta.
ResponderEliminarQuerido amigo, fotografía y texto una maravilla, puro arte, me encanto
ResponderEliminarQue pases un maravillosa y feliz semana querido Ildefonso.
Besitos y te dejo todo mi cariño