Estaba apoyado en la penumbra y contemplaba como en los azules estaba guardada mi juventud, como una camisa olvidada en otro cuerpo, y que en el otro lado, bajo los amarillos, los dos rostros de los ancianos estaban encendidos y parecía que me conocían desde antes de que yo hubiera nacido siquiera. Ninguno se movía, pero el tiempo cruzaba entre ellos como un gato silencioso que estuviera rozando sus piernas, mis piernas.
Sentía que en el tránsito entre ambas parejas el tiempo, invisible y lento, parecía envolverme con sus manos de polvo y comprendí, entonces, que los ancianos no eran extraños, sino nosotros mismos después de haber aprendido a vivir.
Fue entonces cuando la muchacha del muro azul me miró como se mira a un recuerdo que aún no ha sucedido. En su mirada, por un instante, sentí que mi vida entera cabía en la distancia silenciosa entre esos cuatro cuerpos. Luego ella bajó los ojos, como si ya supiera cuánto cuesta permanecer al lado de alguien, y yo entendí, con una ternura inexplicable, que envejecer es seguir mirándonos sin dejar de reconocernos.
Fotógrafo y poeta. Dos cualidades en ti. Veo las imágenes como la simplificación de la cara y cruz de unas vidas compartidas. Siendo consciente de que entre medias surgieron las complejidades. La vida de tantos tal cual. Abrazos, amigo ildefonso.
Idelfonso me encanta esta foto, con toda su profundidad, en todos los sentidos, en ella sobran las palabras basta mirarla para captar lo mucho que nos puede decir. Preciosa de verdad. Un abrazo
Ildefonso, hoy escribo muy brevemente porque estoy muy cansado. Tu texto sostiene una belleza honda: ese tránsito entre los azules y los amarillos donde juventud y vejez se miran sin moverse, mientras el tiempo pasa como un gato silencioso. Y esa muchacha que observa un recuerdo que aún no ha sucedido resume con ternura lo que dices al final: envejecer es seguir mirándonos sin dejar de reconocernos. Un fuerte abrazo, Ildefonso.
You are one of the few who get such good results from AI, and I really appreciate letting us know that the image started life as an AI image. Very attractive.
Me fascina este montaje creado por IA a partir de prompts precisos y adecuados. El contraste entre las dos parejas es alucinante. La fuerza de la juventud, la sensualidad, el erotismo, la desenvoltura y el descaro se convierte, con el paso del tiempo en prudencia, en fragilidad, en amedrentamiento, en inseguridad. Si tuviéramos una foto, cuando somos jóvenes, de cómo seremos al convertirnos en viejos, probablemente muchos errores se dejarían de cometer. Me parece un ejercicio fascinante, de verdad. Saludos.
Qué sugerentes fotos. ¿Cómo interpretar que la distancia juvenil sea menor, o no lo sea, y en la pareja anciana haya ya un tramo entre ambos? Vía libre a la interpretación.
El antes y el después de una pareja de enamorados, que han sabido superar juntos las adversidades de la vida, durante años, cosa extraña hoy en día que por el más mínimo problema se recurre al divorcio. La edición es preciosa y expresiva, así como tu poética introducción. Un abrazo, amigo Ildefonso.
Estaba apoyado en la penumbra y contemplaba como en los azules estaba guardada mi juventud, como una camisa olvidada en otro cuerpo, y que en el otro lado, bajo los amarillos, los dos rostros de los ancianos estaban encendidos y parecía que me conocían desde antes de que yo hubiera nacido siquiera. Ninguno se movía, pero el tiempo cruzaba entre ellos como un gato silencioso que estuviera rozando sus piernas, mis piernas.
ResponderEliminarSentía que en el tránsito entre ambas parejas el tiempo, invisible y lento, parecía envolverme con sus manos de polvo y comprendí, entonces, que los ancianos no eran extraños, sino nosotros mismos después de haber aprendido a vivir.
Fue entonces cuando la muchacha del muro azul me miró como se mira a un recuerdo que aún no ha sucedido. En su mirada, por un instante, sentí que mi vida entera cabía en la distancia silenciosa entre esos cuatro cuerpos. Luego ella bajó los ojos, como si ya supiera cuánto cuesta permanecer al lado de alguien, y yo entendí, con una ternura inexplicable, que envejecer es seguir mirándonos sin dejar de reconocernos.
Fotógrafo y poeta. Dos cualidades en ti.
EliminarVeo las imágenes como la simplificación de la cara y cruz de unas vidas compartidas.
Siendo consciente de que entre medias surgieron las complejidades.
La vida de tantos tal cual.
Abrazos, amigo ildefonso.
Idelfonso me encanta esta foto, con toda su profundidad, en todos los sentidos, en ella sobran las palabras basta mirarla para captar lo mucho que nos puede decir. Preciosa de verdad. Un abrazo
ResponderEliminarYears between life stages.
ResponderEliminarIldefonso, hoy escribo muy brevemente porque estoy muy cansado. Tu texto sostiene una belleza honda: ese tránsito entre los azules y los amarillos donde juventud y vejez se miran sin moverse, mientras el tiempo pasa como un gato silencioso. Y esa muchacha que observa un recuerdo que aún no ha sucedido resume con ternura lo que dices al final: envejecer es seguir mirándonos sin dejar de reconocernos.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ildefonso.
Em todas as idades, o ser humano nunca pode estar só.
ResponderEliminarBom resto de fim de semana.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes
Interesting AI. From young to older.
ResponderEliminarEn unos años los de la derecha no estarán y su lugar será ocupado por los de la izquierda...
ResponderEliminarYou are one of the few who get such good results from AI, and I really appreciate letting us know that the image started life as an AI image. Very attractive.
ResponderEliminarImágenes perfectas que muestran el paso de la adolescencia a la vejez.
ResponderEliminarUn abrazo.
Me fascina este montaje creado por IA a partir de prompts precisos y adecuados. El contraste entre las dos parejas es alucinante. La fuerza de la juventud, la sensualidad, el erotismo, la desenvoltura y el descaro se convierte, con el paso del tiempo en prudencia, en fragilidad, en amedrentamiento, en inseguridad. Si tuviéramos una foto, cuando somos jóvenes, de cómo seremos al convertirnos en viejos, probablemente muchos errores se dejarían de cometer. Me parece un ejercicio fascinante, de verdad. Saludos.
ResponderEliminarPerfecto dominio de la IA y de las palabras.
ResponderEliminar¡Enhorabuena!
Aferradetes, amic.
Como de costumbre, un gran trabajo.
ResponderEliminarUn abrazo
Conjunto de imagen y palabras perfectamente armonizado. Trabajo doblemente meritorio.
ResponderEliminarUn abrazo.
Awesome art!
ResponderEliminarMe encanta, no solo el trabajo sino tambien su simbolismo. Me gusta tu microrrelato.
ResponderEliminarUn abrazo.
This is beautiful, Ildefonso!
ResponderEliminarQuiero imaginar que son los mismos en sus diferentes etapas. Buena, Ildefonso!
ResponderEliminarUn abrazo :)
Genial tanto la idea como su elaboración.
ResponderEliminarSaludos.
Everlasting love
ResponderEliminarIt happens fast.
ResponderEliminarQué sugerentes fotos. ¿Cómo interpretar que la distancia juvenil sea menor, o no lo sea, y en la pareja anciana haya ya un tramo entre ambos? Vía libre a la interpretación.
ResponderEliminarLa vida misma, mejor no se puede expresar amigo, tanto con tu foto como tu relato.
ResponderEliminarUn Abrazo
Y exactamente así es la vida, mi amigo
ResponderEliminarPaz
Isaac
El antes y el después de una pareja de enamorados, que han sabido superar juntos las adversidades de la vida, durante años, cosa extraña hoy en día que por el más mínimo problema se recurre al divorcio.
ResponderEliminarLa edición es preciosa y expresiva, así como tu poética introducción.
Un abrazo, amigo Ildefonso.
Fotograf och en lysande poet. En fantastisk bild !
ResponderEliminarHölsningar Lasse