Desde mi tumbona he contemplado como el hombre, arrastrando los pies, caminaba por la playa con ese desánimo que es propio de quienes están cruzando un desierto en el tiempo. A su lado, las gaviotas, espíritus del mar, guardianas de lo que no pertenece a nadie, han mirado las baratijas que él portaba, que brillaban como fragmentos de memoria arrancados de tiempos pasados.
He sentido, como él, que el horizonte se le abre como una promesa que posiblemente nunca se cumplirá. Sus pasos son oraciones mudas, escritas sobre la arena en la que sus pies se hunden.
Poco a poco, penosamente, él se ha ido alejando. Estoy paladeando y siento un mal sabor en mi boca. El mar, mientras tanto, está en silencio. Quizá intenta ser una frontera invisible.
Amigo, describes una realidad dura. Casi cotidiana en personas de esas características. Que si bien han dejado atrás vidas y condiciones extremas, esta realidad suya de hoy no es, precisamente, lo que esperaban. Cierto que no todas las personas negras contemplan este futuro. ¡¡El mundo tal cual!! Que empieza a no parecerse a lo que "siempre" fue. Abrazos, Ildefonso.
Dos mundos que no llegan ni a vivir en paralelismo, la desesperación con estoica esperanza y el contemplar impasible sin que la desesperación del otro te roce. Genial. Cafelito para mí, voy pidiendo.
Esta imagen plantea la composición por su claridad y simplicidad, respetando la regla de los tres tercios de manera muy marcada. Hay un equilibrio visual entre el sujeto y la línea de gaviotas dispuestas al otro lado de la imagen, lo que hace que no se sienta vacía a pesar de la gran superficie de arena. Saludos.
Estas gaviotas simbolizan para mí la cantidad de barreras que tienen para llegar a los "países soñados", donde esos sueños se transforman en pesadillas la mayoría de veces. Muy buena foto. Aferradetes, amic.
Piel negra y seguramente intentando ganarse la vida dejándose explotar con la esperanza de que algún día pueda ser un ciudadano con derechos y contribuir al crecimiento de este país. Las gaviotas parecen vigilar esa frontera invisible. Un abrazo.
Hola, Ildefonso. Me parece una foto muy buena por lo que transmite. Te invito también a pasear por mi blog (me dicen que no salen las actualizaciones) Un abrazo.
Desde mi tumbona he contemplado como el hombre, arrastrando los pies, caminaba por la playa con ese desánimo que es propio de quienes están cruzando un desierto en el tiempo. A su lado, las gaviotas, espíritus del mar, guardianas de lo que no pertenece a nadie, han mirado las baratijas que él portaba, que brillaban como fragmentos de memoria arrancados de tiempos pasados.
ResponderEliminarHe sentido, como él, que el horizonte se le abre como una promesa que posiblemente nunca se cumplirá. Sus pasos son oraciones mudas, escritas sobre la arena en la que sus pies se hunden.
Poco a poco, penosamente, él se ha ido alejando. Estoy paladeando y siento un mal sabor en mi boca. El mar, mientras tanto, está en silencio. Quizá intenta ser una frontera invisible.
Amigo, describes una realidad dura. Casi cotidiana en personas de esas características. Que si bien han dejado atrás vidas y condiciones extremas, esta realidad suya de hoy no es, precisamente, lo que esperaban.
EliminarCierto que no todas las personas negras contemplan este futuro.
¡¡El mundo tal cual!! Que empieza a no parecerse a lo que "siempre" fue.
Abrazos, Ildefonso.
Dos mundos que no llegan ni a vivir en paralelismo, la desesperación con estoica esperanza y el contemplar impasible sin que la desesperación del otro te roce. Genial. Cafelito para mí, voy pidiendo.
ResponderEliminarTumbonas y pateras...
ResponderEliminarAsí va el mundo.
Something soothing to examine the motion of the person and the scenery
ResponderEliminarEsta imagen plantea la composición por su claridad y simplicidad, respetando la regla de los tres tercios de manera muy marcada. Hay un equilibrio visual entre el sujeto y la línea de gaviotas dispuestas al otro lado de la imagen, lo que hace que no se sienta vacía a pesar de la gran superficie de arena. Saludos.
ResponderEliminarEstas gaviotas simbolizan para mí la cantidad de barreras que tienen para llegar a los "países soñados", donde esos sueños se transforman en pesadillas la mayoría de veces.
ResponderEliminarMuy buena foto.
Aferradetes, amic.
Las gaviotas, inmóviles junto a la orilla, parecen vigilar el horizonte mientras él avanzaba sin prisa.
ResponderEliminarAbrazo
Y las gaviotas de guardia. Muy bonita Ildefonso.
ResponderEliminarUn abrazo :)
Piel negra y seguramente intentando ganarse la vida dejándose explotar con la esperanza de que algún día pueda ser un ciudadano con derechos y contribuir al crecimiento de este país. Las gaviotas parecen vigilar esa frontera invisible.
ResponderEliminarUn abrazo.
How cool photo!
ResponderEliminarThe scenery is beautiful and soothing.
ResponderEliminarHoy nos traes la imagen cargada de simbolismo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Esta fotografía habla por si sola. Los avatares de la vida. Un abrazo, Ildefonso.
ResponderEliminar...he also has guards in the background.
ResponderEliminarLovely photo of a person and seagulls by the sea, so very peaceful.
ResponderEliminarHola, Ildefonso.
ResponderEliminarMe parece una foto muy buena por lo que transmite.
Te invito también a pasear por mi blog (me dicen que no salen las actualizaciones)
Un abrazo.
Una imagen fantástica, muy digna de tu sensibilidad
ResponderEliminarPaz
Isaac
Excelente toma costera. El encuadre resalta con mucha naturalidad el contraste entre el movimiento del paseo y la quietud de las gaviotas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Buena fotografía, Idelfonso, por si sola nos cuenta una historia.
ResponderEliminarSaludos.
Beautiful blog
ResponderEliminar... y los carroñeros mirando hacia otro lado disimulando... como en la vida real.
ResponderEliminarUn abrazo Ildefonso