Desde hace semanas vengo sintiendo que una mujer atraviesa el velo de mis sueños como quien cruza una cortina líquida. Todo comienza cuando, en la dormivela, percibo en la penumbra un resplandor que no pertenece al mundo. Luego, cada noche, ella se adentra más y más en mí, hasta que su sombra roza mi respiración.
El insomnio se ha vuelto un ritual para mí, una espera en la que temo que no haya un nuevo amanecer. Ella, sin embargo, ajena a mis miedos, me sonríe, y el silencio de la habitación se llena de ecos que no son suyos. En algún momento, todas las noches, llego a tomar conciencia de que todo se ha disuelto y el tiempo se ha replegado como una cortina transparente tras la que ella se oculta.
Al final, cuando consigo despertar, siempre descubro que es ella, la mujer, la que está soñando, y que yo soy solamente su sueño.
Ildefonso, qué atmósfera tan poderosa has creado: esa frontera entre sueño y vigilia donde todo se vuelve incierto y fascinante. Tu relato envuelve como una sombra que respira. Un fuerte abrazo, Ildefonso.
Desde hace semanas vengo sintiendo que una mujer atraviesa el velo de mis sueños como quien cruza una cortina líquida. Todo comienza cuando, en la dormivela, percibo en la penumbra un resplandor que no pertenece al mundo. Luego, cada noche, ella se adentra más y más en mí, hasta que su sombra roza mi respiración.
ResponderEliminarEl insomnio se ha vuelto un ritual para mí, una espera en la que temo que no haya un nuevo amanecer. Ella, sin embargo, ajena a mis miedos, me sonríe, y el silencio de la habitación se llena de ecos que no son suyos. En algún momento, todas las noches, llego a tomar conciencia de que todo se ha disuelto y el tiempo se ha replegado como una cortina transparente tras la que ella se oculta.
Al final, cuando consigo despertar, siempre descubro que es ella, la mujer, la que está soñando, y que yo soy solamente su sueño.
Haunting and beautiful.
ResponderEliminarUn precioso texto para una imagen en consonancia.
ResponderEliminarUn abrazo, Ildefonso.
Very effective! A beautiful shot!
ResponderEliminarLovely and it's like a ghost.
ResponderEliminarIldefonso, qué atmósfera tan poderosa has creado: esa frontera entre sueño y vigilia donde todo se vuelve incierto y fascinante. Tu relato envuelve como una sombra que respira.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ildefonso.
Magnífico giro final. ¿Y si sólo fuéramos el sueño de alguien?
ResponderEliminarMuy bueno ese movimiento de la cámara.
Aferradetes, amic.
Espero no ser el sueño de nadie... pobre, menuda pesadilla...
ResponderEliminarEl sueño inverso.
ResponderEliminarpodi-.