30 de diciembre de 2016

Soledades

Entorno del Museo de la Ciencia - Valladolid



Yo sé que cuando vivo como un hombre común, que ama y desama y presencia injusticias y goza y está triste, no lo vivo para contarlo sino que lo cuento para vivirlo más, con mayor intensidad, y para recrearlo de nuevo. El acto de la creación lleva en sí su propia dicha y su propia desdicha, la compañía y la soledad.

Antonio Gala – Ahora hablaré de mí





23 de diciembre de 2016

Tiempo de ilusión

Flor del aloe vera



Con mis mejores deseos para estos días de fiesta y para el nuevo año.





19 de diciembre de 2016

El misterio de una mirada

Retrato de una gata salvaje



En la vida como en el cine, el misterio es un recurso perfecto para atraparnos.


Marta Fernández – Las películas que nos negaron (Jot Down)





13 de diciembre de 2016

De las cosas sutiles

Diente de león



Anoche, en sus sueños, la señorita C. ha regresado a su adolescencia y ha asistido en el instituto a una clase de Filosofía en la que el profesor estaba empeñado en conseguir que sus alumnos fueran capaces de distinguir entre la sutileza que envuelve a los razonamientos verdaderos y a los que no lo son. Para distinguir entre lo que es verdad y lo que no lo es, o al menos puede que no lo sea, les había ilustrado con dos ejemplos:

En el primero, el hombre afirmaba lo siguiente: “Todas las mujeres que viven en esta casa son rubias. Yo soy mujer y vivo en esta casa. Yo soy rubia.” Este razonamiento –según él- sería verdadero, ya que si admitimos lo primero que se nos dice y añadimos que el sujeto en cuestión es mujer y vive en la casa, necesariamente tiene que ser rubia.

En el segundo, el profesor les decía que: “Todas las mujeres que viven en esta casa son rubias. Yo soy mujer y soy rubia. Yo vivo en esta casa.” Este razonamiento, por contra, afirmaba el tipo, no tiene por qué ser cierto ya que está claro que la mujer es rubia, pero no tiene por qué vivir en la casa. No podemos saber si esta afirmación es cierta o no.

Muchas horas después, ya por la mañana, cuando la señorita C. ha conseguido despertarse, sentía que le dolía la cabeza.





7 de diciembre de 2016

Grecia eterna

Templo de Herecteo en la Acrópolis de Atenas



Lo que hoy es nuevo e interesante, pasado mañana ya no lo es. Pero aquello que ha sobrevivido varios siglos y no ha caído en el olvido, ni ha perecido, eso no sufrirá grandes alteraciones en cuanto a su valoración a lo largo de nuestra vida.

Hermann Hesse – Lecturas para minutos





30 de noviembre de 2016

El tiempo de un instante

Entorno del puente medieval de Frías ((Burgos)



Aquella fotografía hacía que me doliera el corazón. Al mirarla, me daba cuenta de cuánto tiempo había perdido. Un tiempo precioso que jamás volvería. Un tiempo que, por más que me esforzara, jamás podría recuperar. Un tiempo que únicamente existía en aquel instante y en aquel lugar. Mantuve los ojos fijos en la fotografía durante largo rato.

Haruki Murakami – Al sur de la frontera, al oeste del sol





21 de noviembre de 2016

Córdoba en la noche

El Guadalquivir en Córdoba



Todo lo que no se fotografía se pierde, es como si no hubiera existido.

Italo Calvino – Los amores difíciles





13 de noviembre de 2016

Juguete de los ogros

Ruinas de Medina Azahara - Córdoba



Uno de los que han venido hace poco de Córdoba, a quien yo pedí noticias de ella, me contó cómo había visto nuestras casas de Balat Mugit, a la parte de poniente de la ciudad. Sus huellas se han borrado, sus vestigios han desaparecido, y apenas se sabe dónde están. La ruina lo ha trastocado todo. La prosperidad se ha cambiado en estéril desierto; la sociedad, en soledad espantosa; la belleza, en desparramados escombros; la tranquilidad, en encrucijadas aterradoras. Ahora son asilo de los lobos, juguete de los ogros, diversión de los genios y cubil de las fieras los parajes que habitaron hombres como leones y vírgenes como estatuas de marfil, que vivían entre delicias sin cuento...

Ibn Hazm - El collar de la paloma





7 de noviembre de 2016

Una puerta al otoño

Palacio de Moratalla - Hornachuelos (Córdoba)



Para detener lo fugaz, lo instantáneo, hay que fijar la vista en una cosa, mejor cuanto más efímera: una nube que cruza el horizonte, un perro que se aleja, un periódico llevado por el viento, y grabarla en la memoria para poder algún día rescatar a través de ella ese momento. Para detener lo fugaz, lo instantáneo, hay que saber que el azar es lo único que permanece.

Julio Llamazares – Escenas de cine mudo





4 de noviembre de 2016

El hombre y el paisaje

Sierra Morena - Córdoba



Contemplando ese paisaje, se me ocurrió que estaba escrito que yo debía ver esta escena algún día. No se trataba de un deja vu. No era la sensación de haberlo visto antes, sino el presentimiento de que algún día encontraría un paisaje como aquel. Ese presentimiento extendió sus largos brazos y agarró con fuerza la base de mi conciencia. Pude sentir como me asía. Y en la punta de sus dedos estaba yo. Yo, en el futuro, con muchos años a cuestas. Claro que no pude ver cómo sería yo entonces.

Haruki Murakami – Al sur de la frontera, al oeste del sol





1 de noviembre de 2016

Desconocidos

Puerta del Puente - Córdoba



He echado a andar sin propósito desalentado de antemano por todas las horas en las que no tendré nada que hacer y no hablaré con nadie, en las que se me irá contagiando despacio la irrealidad de estar solo en una ciudad extraña, de convertirme en un fantasma que me mirará a veces como a un desconocido desde el espejo de un escaparate.

Antonio Muñoz Molina - Sefarad





26 de octubre de 2016

Un cierto matiz de tristeza

Plaza de San Marcos - Venecia



Los sentimientos y observaciones del hombre solitario son al mismo tiempo más confusos y más intensos que los de las gentes sociables; sus pensamientos son más graves, más extraños y siempre tienen un matiz de tristeza. Imágenes y sensaciones que se esfumarían fácilmente con una mirada, con una risa, un cambio de opiniones, se aferran fuertemente en el ánimo del solitario, se ahondan en el silencio y se convierten en acontecimientos, aventuras, sentimientos importantes. La soledad engendra lo original, lo atrevido, y lo extraordinariamente bello: la poesía. Pero engendra también lo desagradable, lo inoportuno, absurdo e inadecuado.

De esta manera, el ánimo del viajero sentíase todavía inquieto con las impresiones de la travesía…

Thomas Mann – La muerte en Venecia





19 de octubre de 2016

Verdad y mentira

Mujer en la Mezquita de Córdoba



En la era de internet, las mentiras no pasan factura y el valor de las certezas se esfuma en manos de demagogos y populistas.

El País – Cuando la verdad no importa





15 de octubre de 2016

Escena de vida

Puerta del Sol - Madrid



La vida es lo que vive –en nosotros o de nosotros-; nosotros no somos más que su vehículo, su excipiente como dicen los boticarios.

Camilo José Cela – La colmena





11 de octubre de 2016

El cuento del pastor

En algún rincón del valle del Guadalquivir



Caía la tarde y el hombre estaba fotografiando un olivo solitario que con su verdor daba una pincelada de color al paisaje. A lo lejos, un rebaño de ovejas estaba paciendo y varios perros, que iban y venían de continuo, lo miraban expectantes. El fotógrafo sabía que no debía acercarse a las ovejas.

Cuando estaba enfrascado con su máquina escuchó unas palabras. Alguien lo estaba saludando. Era el pastor, que tirando de las bridas de una mula, en silencio, había llegado a su lado. Al mirarlo, le llamó la atención el color cobrizo de su piel, tan curtida, y sus ojos, que hartos de contemplar aquellos campos, siempre bañados por una luz deslumbrante, mantenía casi cerrados. Estuvieron charlando un rato y el pastor, cuando supo que el fotógrafo había vivido en cierta ciudad lejana, le dijo que él, de joven, había tenido una novia en aquella ciudad. El fotógrafo pensó que el hombre estaba bromeando, pero cuando le susurró que ese antiguo amor vivía en aquel tiempo en los Pajarillos, que él sabía que era un barrio de aquella ciudad, supo que el hombre no mentía. El pastor tenía tatuado en uno de sus brazos el escudo de la Legión y ello les dio ocasión de hablar de otros tiempos de ardor guerrero en el que los jóvenes eran obligados a servir con las armas. El pastor había estado destinado en África y el fotógrafo, por esos tiempos, había conocido los fríos de las montañas de León. La charla, siempre grata cuando la gente recuerda los tiempos de su juventud, finalizó cuando el pastor, al darse cuenta de que ya estaba anocheciendo, se despidió de un modo algo brusco. Tenía que guardar las ovejas y quería hacerlo antes de que la luz faltase.

Antes, mientras hablaban de mil cosas, el pastor había permitido que el fotógrafo fotografiase a la mula, que con un paraguas sobresaliendo sobre su lomo, pacía sosegada al lado del olivo. “Es que parece que está posando” –le había dicho el fotógrafo. Quizás en otra ocasión, si este encuentro casual se reproduce, se atreva el fotógrafo a pedirle al pastor que deje que le haga algún retrato.





5 de octubre de 2016

Mujeres cerca del mar


Mujer paseando en Marbella - Málaga



Convertirse en un hombre sin mujer es muy sencillo: basta con amar locamente a una mujer y que luego ella se marche a alguna parte. En la mayoría de los casos (como bien sabrás), son taimados marineros quienes se las llevan. Las seducen con su labia y las embarcan deprisa hacia Marsella o Costa de Marfil. Prácticamente nada podemos hacer frente a ello.

Haruki Murakami – Hombres sin mujeres





28 de septiembre de 2016

Andalucía profunda

Casco antiguo de Palma del Río - Córdoba



Guió don Quijote, y habiendo andado como doscientos pasos, dio con el bulto que hacía la sombra, y vio una gran torre, y luego conoció que el tal edificio no era alcázar, sino la iglesia principal del pueblo. Y dijo:

-Con la iglesia hemos dado, Sancho.

Miguel de Cervantes – Don Quijote de la Mancha





13 de septiembre de 2016

La mirada de los gatos

Retrato de una gata callejera




La forma con la que nos comportamos con los gatos aquí abajo determinará nuestro estatus en el cielo, advirtió Robert A. Heinlein. Y eso, que no es verdad para la razón, es una verdad inapelable para la intuición. Lo sospecha tres veces al día cualquiera que tenga uno. Por eso los gatos convienen particularmente a los escritores, y a los escritores les conviene quererlos. Para poder sostenerles la mirada y recordarse que ellos ven de verdad, no nosotros. Y que este mundo, que los gatos contemplan con extrañeza, es de mentira; hay otro, desde el que nos miran, y ese es el de verdad.

Rubén Díaz Caviedes – Escritor con gato (Jot Down)





6 de septiembre de 2016

Mediterráneo

Costa del Sol - Málaga



Según mi experiencia, no hay mejor propósito para las vacaciones que el de no leer ni una sola línea, y luego nada más hermoso que ser infiel a ese propósito con un libro verdaderamente bello.

Hermann Hesse – Lecturas para minutos





1 de septiembre de 2016

Cuento de amor

Panorámica de Málaga


Estudios recientes han confirmado que la energía que se desprende de los hipotálamos de dos personas que se han enamorado puede abastecer de electricidad durante cuatro días a una ciudad de mediana dimensión.





18 de agosto de 2016

Paseando por Sevilla

Barrio de Santa Cruz - Sevilla





En realidad, estas personas han intuido una verdad primigenia: que a la vida se viene a pasar el rato. Y si uno acepta esa premisa, aunque sea un poco, entonces disfrutar de cosas intrascendentes es una virtud. Porque esas son las cosas que tenemos más a mano: ciertos paisajes, ciertas personas, algunos libros y algunas habitaciones, que decía James Salter. Por eso me gustan las personas que disfrutan de tonterías y hasta de las modas, sacando fotos del atardecer o leyendo revistas con textos muy largos.

Kiko Llaneras – Rodéate de gente que disfruta fácilmente, incluso de las modas (Jot Down)




10 de agosto de 2016

Verano en Madrid



El Retiro - Madrid




En la lucha de los hombres contra el tiempo –esa lucha denodada e interminable que todos sostenemos sin éxito hasta la muerte- la fotografía se ha revelado más eficaz que la pintura o la novela. Entrelazando el miedo y la maravilla, lo burdo y lo teatral, la fotografía, al revés que aquéllas, nace de lo cotidiano, de la humildad de la luz, de la anécdota, para hacer lo irreal real y lo fugitivo eterno. Tal vez por eso, las fotografías más verdaderas, las más auténticas, son aquellas que reflejan escenas sin importancia o momentos de la vida intrascendentes.

Julio Llamazares – Escenas de cine mudo





4 de agosto de 2016

Carnaval

Retratos de carnaval - Córdoba




-Mirando la fotografía, habría jurado que eras feliz –dije. Shimamoto negó moviendo lentamente la cabeza. En el rabillo del ojo se le dibujaron unas encantadoras arrugas. Parecía estar recordando alguna escena lejana en el tiempo. -¿Sabes, Hajime? –dijo-. A través de una fotografía no puedes comprender nada. No es más que una sombra. El verdadero yo está en otro sitio. Y eso no sale reflejado en la imagen.

Haruki Murakami – Al sur de la frontera, al oeste del sol




27 de julio de 2016

La luz y la eternidad



Mezquita de Córdoba




Desde hace tiempo me parece que lo único que vale la pena describir es la luz, sus variedades y su eternidad. Los actos me interesan en un grado mucho menor. Los recuerdo poco. Se enhebran en cadenas casuales que se quiebran sin razón aparente y comienzan sin causa, sin avisar, para romperse de nuevo.

Andrzej Stasiuk – El mundo detrás de Dukla





23 de julio de 2016

Divinidades

Círculo de Bellas Artes - Madrid




A veces ciudades diferentes se suceden sobre el mismo suelo y bajo el mismo nombre, nacen y mueren sin haberse conocido, incomunicables entre sí. En ocasiones hasta los nombres de los habitantes permanecen iguales, y el acento de las voces, e incluso las facciones; pero los dioses que habitan bajo esos nombres y en esos lugares se han ido sin decir nada y en su sitio han anidado dioses extranjeros. Es inútil preguntarse si éstos son mejores o peores que los antiguos, dado que no existe entre ellos ninguna relación.

Italo Calvino – Las ciudades invisibles





14 de julio de 2016

Atardecer en el sur

Campo de cebada - Andalucía




Mira cómo la luz amarilla de la tarde
se tiende con abrazo largo sobre la tierra…

Luis Cernuda – Las nubes





3 de julio de 2016

Aproximación a lo pequeño

Imagen de detalle de los brotes de una higuera




Tomo fotografías para descubrir que aspecto tendrá algo una vez fotografiado.

Garry Winogrand






30 de junio de 2016

La ciudad soñada


Triana desde Sevilla 




Lo mismo que esas personas que salen de viaje para ver con sus propios ojos una ciudad deseada, imaginándose que es una cosa real, se puede saborear el encanto de lo soñado. 

Marcel Proust – En busca del tiempo perdido






27 de junio de 2016

La joven fotógrafa

Patio de los Naranjos de la Mezquita de Córdoba




La fotografía es una herramienta para tratar con cosas que todos conocen pero a las que nadie presta atención. Mis fotografías pretenden representar algo que ustedes no ven.

Emmet Gowin





22 de junio de 2016

Amigos

Catedral de Zamora




Si hay algo que de verdad añoro no es la infancia, sino la amistad, la devoción mutua que me unía a mis amigos a los quince o a los veinte años, la capacidad de conversar durante horas, caminando por mi ciudad desierta en las noches de verano, de contar con exactitud aquello que uno era, lo que deseaba y lo que sufría, y de no hacer otra cosa más que hablar y escuchar y estar juntos, porque muchas veces eso era lo único que teníamos, a falta de dinero para ir a un bar o a un cine o a los billares, la pura evidencia de la amistad, las manos en los bolsillos vacíos y las cabezas hundidas entre los hombros y aproximadas en una actitud de confidencia, de conspiración.

Antonio Muñoz Molina – Sefarad





18 de junio de 2016

Las ciudades invisibles

Divertimento en el entorno de la Puerta del Puente - Córdoba




En Cloe, gran ciudad, las personas que pasan por las calles no se conocen. Al verse imaginan mil cosas las unas de las otras, los encuentros que podrían ocurrir entre ellas, las conversaciones, las sorpresas, las caricias, los mordiscos. Pero nadie saluda a nadie, las miradas se cruzan un segundo y después huyen, husmean otras miradas, no se detienen.

Italo Calvino – Las ciudades invisibles





12 de junio de 2016

La gata de Evelyn

Intentaba hacer un retrato a esta gata asilvestrada, pero no había forma: el animal no se dejaba. Entonces, María, que se acercaba, dijo algo, y ella volvió la cabeza...




Mi sueño de conocer Nueva York se ha hecho al fin realidad y esta mañana he subido al mirador de una de sus torres para captar panorámicas de sus edificios en el momento de amanecer. Llevaba un rato allí cuando una mujer que tenía un bote en sus manos se ha colocado a mi lado, lo ha abierto y ha arrojado al viento algo que parecía polvo. Al darse cuenta de que la miraba me ha dicho, gesticulando una leve sonrisa, que eran las cenizas de Milka, una gata con la que había compartido varios años de su vida. “Hemos sido muy felices en Nueva York –me ha dicho- y he pensado que aquí, en su aire, es donde mejor estará su recuerdo”.

Tras escucharla, me he sentido enternecido y la he invitado a tomar un café. Me ha contado que se llama Evelyn y que entre sus sueños está viajar por Europa ya que se siente atraída por sus viejas ciudades. Antes de despedirnos nos hemos dado nuestros números de móvil. Quizás algún día, cuando ella haga realidad ese viaje, volvamos a vernos.

Después, mientras Evelyn se perdía en los subterráneos del metro y yo paseaba por las calles, he sentido un rugido en el cielo y al elevar la mirada me he estremecido al contemplar un avión que volaba a una altura demasiado baja. Todo ha sucedido en unos pocos segundos. Antes de que tuviera conciencia de lo que estaba pasando he podido ver como el avión se dirigía a una de las Torres Gemelas y se estrellaba contra ella. De inmediato han empezado a caer del cielo cascotes de cemento y trozos de metal y he sentido que algo impactaba en mi cabeza y que un dolor insoportable me hacía enloquecer. Por fortuna, solo ha durado unos segundos y al poco todo ha pasado. Después, para mi sorpresa, cuando paseaba por Central Park me he encontrado, no me preguntéis cómo, con Milka, la gata de Evelyn, y he disfrutado como un niño acariciando su cuerpecito, tan ligero, casi etéreo, mientras ella ronroneaba. En algún momento, incluso, he llegado a sentir que los ojos del animal me miraban como si intentaran decirme algo. Luego, ella se ha ido y yo, algo desorientado, he emprendido el camino de regreso al hotel. Hoy, sin duda, ha sido un día especial.





9 de junio de 2016

La ciudad celeste

El Guadalquivir en Córdoba




Un solo pez en el agua.
Dos Córdobas de hermosura.
Córdoba quebrada en chorros.
Celeste Córdoba enjuta.

Federico García Lorca – Romancero gitano




Lorca canta a dos Córdobas. De un lado, la Córdoba de juncos y naturaleza, la del Guadalquivir; de otro, la Córdoba de arquitectura, en la que se aúnan lo romano, lo islámico y lo cristiano.





6 de junio de 2016

En la isla

El Mediterráneo en la isla de Mallorca




A veces pienso
que mi alma fuera
como una isla…

Dámaso Alonso – Hijos de la ira





30 de mayo de 2016

Universos sutiles


A veces se puede fotografiar el alma de las cosas...




Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?

Miguel Hernández - Vuelo




Os invito a visitar un blog en el que me han dedicado unas palabras muy cálidas..







23 de mayo de 2016

El olivo solitario

En el valle del Guadalquivir - Córdoba




Hoy, a tu sombra, quiero
ver estos campos de mi Andalucía,
como a la vera ayer del Alto Duero
la hermosa tierra de encinar veía.
Olivo solitario,
lejos del olivar, junto a la fuente,
olivo hospitalario
que das tu sombra a un hombre pensativo…

Antonio Machado – Nuevas canciones





19 de mayo de 2016

Una sencilla flor

En alguno de los patios de Córdoba



En mi casa tenía una flor: era siempre la primera en hablar…

Antoine de Saint-Exupery – El principito





11 de mayo de 2016

La esencia de Córdoba

Duque de la Victoria, número 3 - Córdoba




Córdoba.
Lejana y sola.

Federico García Lorca – Canción de jinete





8 de mayo de 2016

Patios de Córdoba

Calle Trueque, número 4 - Córdoba




Esta tierra, sin embargo, resplandece diez meses al año. Nada se interpone entre ella y un sol que rebota en las casas encaladas y ciega a los hombres.

Jesús Carrasco – La tierra que pisamos





6 de mayo de 2016

Escena romana


Piazza Navona - Roma





Con el tiempo llegué a entender que en la mayoría de los casos, la realidad no se puede transmitir tal cual, sino que debe reinventarse. Su verdadero significado reside ahí.

Haruki Murakami – El elefante desaparece





28 de abril de 2016

Mujeres mirando la Luna

Palma de Mallorca




Estaba yo haciendo una foto en la que Teresa y María contemplaban la Luna cuando inesperadamente, dando pasos apresurados, aquella chica, con sus botas rosas con altos tacones, irrumpió en la escena…




"Acababa de descubrir la Leica. Se transformó en la extensión de mis ojos y nunca me he separado de ella desde que la hallé. Merodeaba por las calles todo el día, tenso y preparado para brincar, resuelto a “atrapar” la vida, a preservar la vida en el acto de vivir. Ante todo, ansiaba apresar en los confines de una sola fotografía toda la esencia de alguna situación que estuviera desarrollándose delante de mis ojos." 

Henri Cartier-Bresson





25 de abril de 2016

A propósito de la libertad

Mediterráneo




Para empezar —dijo—, tenéis que comprender que una gaviota es una idea ilimitada de la libertad, una imagen de la Gran Gaviota, y todo vuestro cuerpo, de un extremo del ala al otro, no es más que vuestro propio pensamiento.

Richard Bach - Juan Salvador Gaviota





20 de abril de 2016

Un mar azul

Bahía de Magaluf - Isla de Mallorca




En un estío todavía no lejano, llegué a un rincón de la costa mediterránea, a un recodo del mar azul y quieto… Era el Sur, el Sur, el rincón donde me habría quedado toda la vida, y mi prosa tenía allí otra luz, a medida que iba saliendo de la máquina, y luego me iba yo, a través de los girasoles, altos y pesados, farolas vegetales con luz de trapo, hasta la playa de piedras blancas, y el mar, con esa ironía secreta de la Naturaleza, no me traía mitos, náyades, ninfas, sirenas, ondinas, sino un bote vacío, una sandalia rota, despojos terrestres e inmediatos, como defendiéndose de mis malas intenciones literarias.

Francisco Umbral – Mis paraísos artificiales