El gato llevaba esperando toda la mañana. Acechaba en silencio, con los ojos clavados en su presa negra y muda. No olía a nada, no se movía, pero algo en su forma lo inquietaba. Era un ratón sin vida, sin huida, sin miedo.
Cuando al fin se atrevió a tocarlo, el gato sintió que el mundo se estremecía: la madera le susurró algo, la luz se volvió líquida, y el tiempo se encogió como un ovillo de lana. Fue entonces cuando el ratón emitió un débil suspiro eléctrico, casi humano, y el gato, horrorizado, huyó despavorido.
Empieza como una escena cotidiana y, poco a poco, se vuelve extraña. El cambio es discreto, pero se nota. La imagen es espectacular: esa mirada del gato, tan fija y tan tensa, dice casi más que el propio texto.
El gato llevaba esperando toda la mañana. Acechaba en silencio, con los ojos clavados en su presa negra y muda. No olía a nada, no se movía, pero algo en su forma lo inquietaba. Era un ratón sin vida, sin huida, sin miedo.
ResponderEliminarCuando al fin se atrevió a tocarlo, el gato sintió que el mundo se estremecía: la madera le susurró algo, la luz se volvió líquida, y el tiempo se encogió como un ovillo de lana. Fue entonces cuando el ratón emitió un débil suspiro eléctrico, casi humano, y el gato, horrorizado, huyó despavorido.
Buena composición, Ildefonso!
ResponderEliminarSaludos
Excellenty image ! The cat and the mouse,,
ResponderEliminarEsos ojos han vivido otras vidas y saben mas que nosotros.
ResponderEliminarSaludos.
I'm amazed at how well you use the Copilot.
ResponderEliminarEmpieza como una escena cotidiana y, poco a poco, se vuelve extraña. El cambio es discreto, pero se nota.
ResponderEliminarLa imagen es espectacular: esa mirada del gato, tan fija y tan tensa, dice casi más que el propio texto.